20 de abril de 2021

Sociedad pública

La historia de la gestión pública de los grandes espacios emblemáticos en el Parque Doramas tiene casi un siglo de vida. Ya en 1923 el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria resolvió adquirir el Hotel Santa Catalina para impulsar su reconstrucción: el establecimiento abrió sus puertas por primera vez en 1890, luego de que la compañía inglesa Gran Canaria Island Company Limited impulsara el proyecto de su construcción, en unos años marcados por el tránsito de británicos en Las Palmas de Gran Canaria.

Sin embargo, el hotel fue decayendo y se convirtió en un recuerdo de otros tiempos, sin que ninguna iniciativa privada asumiera su reactivación. De ahí que la administración municipal diera el paso, después de la quiebra de la compañía fundadora. Lo cual no impidió que el inmueble permaneciera cerrado hasta 1946. En 1951 se volvería reabrir, después de la rehabilitación proyectada por el arquitecto Miguel Martín-Fernández de la Torre.

En el año 1993 el Ayuntamiento de la capital grancanaria impulsaría un cambio sustancial en el modelo de gestión del hotel, al aprobar la cesión gratuita de sus parcelas a la nueva Hotel Santa Catalina Sociedad Anónima. Esto es, una nueva sociedad pública de titularidad municipal, cuya Junta General está integrada por la totalidad de los concejales que conforman la corporación, bajo la presidencia del alcalde, y con un consejo de administración al frente, en el que a la representación del Ayuntamiento se incorporan otros actores privados.

La sociedad adquiría en realidad un total de nueve mil metros cuadrados, en dos parcelas segregadas al efecto: la del propio Hotel y la de su piscina. Además, se cancelaban hasta tres hipotecas que pesaban sobre la propiedad, en adelante bajo el dominio de una nueva entidad pública municipal con mayor capacidad de maniobra a la hora de gestionar el patrimonio y gestionar su administración o concesión. Con un capital social que apenas superaba los dos millones de pesetas de la época, Hotel Santa Catalina Sociedad Anónima comenzaba su andadura.

Hoy, el consejo de administración es también el órgano de contratación de la sociedad, que ha añadido a sus competencias la gestión del Bodegón del Pueblo Canario. En 2015 se produjo una reactivación de la actividad de la sociedad municipal: un momento a partir del cual se procedió a impulsar la revisión de las concesiones del Hotel Santa Catalina y el Pueblo Canario.

A raíz de ahí, se emprendieron sendos proyectos de rehabilitación de los inmuebles. En el caso del Hotel, se adjudicó en 2017 la concesión a Barceló, que asumió una importante inversión a la hora de actualizar el establecimiento respetando la línea original marcada por Miguel Martín-Fernández de la Torre a mediados del siglo pasado. El Ayuntamiento, por otra parte, impulsó las obras de recuperación del Bodegón del Pueblo Canario (en un avanzado estado de deterioro), cuya gestión se adjudicó en 2019 al grupo Altamar Hotels & Resorts.

Imagen de un consejo de administración de la sociedad, celebrado en 2020.
Foto: Tony Hernández

Hotel Santa Catalina Sociedad Anónima ejerce el control de estas concesiones, sujetas al pago del correspondiente canon, y mantiene un papel protagonista en la conservación y desarrollo de estos importantes valores patrimoniales e históricos de la capital grancanaria, con el objetivo de propiciar una actividad que, además, conecte con la sociedad local a través de la prestación de sus servicios.